Fetichismos extraños

Descubre los fetichismos más extraños que existen

El hecho de utilizar objetos como una prenda íntima, un oso de peluche, unos zapatos de tacones altos o una muñeca, pueden transformarse en el fetiche de una persona, es decir, esa zona del cuerpo u objeto que se necesita para poder alcanzar la excitación.

En otros términos, el fetichismo se refiere a la veneración excesiva por algunos objetos  o fijación de manera erótica a una zona en específica del cuerpo. Esto puede tener varios niveles.

Se encuentran los fetiches que son más leves, como cuando la persona le pide a su pareja que se ponga alguna prenda o emplee un objeto para poder excitarse.

Sin embargo, también están los más profundos, donde  el principal enfoque de interés no es la persona, sino que es el objeto que le causa ese placer.

¿Te gustaría conocer los fetichismos más raros que existen? ¡Sigue leyendo!

Perfil del fetichista

Generalmente, son personas aisladas, con mucho miedo y con un elevado grado de frustración, dado que no han podido manifestar sus preferencias fetichistas. Es importante destacar que existen (aunque sea un poco extraño) una gran cantidad de perfiles poco agraciados físicamente o con algún defecto físico.

Estas personas, cuando ya lo han podido comunicar a  sus parejas o su grupo de amigos fetichistas, se vuelven bastante despreocupados y  en ocasiones su curiosidad por el fetichismo aumenta cada vez más y se ponen ansiosos ante el deseo que los invade.

Usualmente, estas personas, se pueden convertir fetichistas desde tempranas edades debido a diversos traumas infantiles que les hayan ocurrido, aprendizajes incorrectos o por la influencia de algunas personas que podrían ser cercanas.

Sin embargo, la gran mayoría de estos fetiches se desarrollan habitualmente en la adolescencia, dado que la etapa de iniciación sexual y el deseo por los fetiches van en conjunto con la intensidad hormonal

Fetichismo, ¿puede ser bueno o malo?

Este tema ha originado debates muy extensos, donde se preguntan si el fetichismo sexual es algo bueno o malo, es decir, si es o no un trastorno psicológico. Al igual que sucede con cualquier otra inclinación sexual, no se estima como trastorno ni problema psicológico. Siempre y cuando no se le haga daño a otras personas, ni involucre algún deterioro cognitivo, o emocional en los demás.

Desde siempre se ha considerado el fetichismo como un trastorno, comprendido como una atracción sexual anormal, dirigida  hacia un elemento u objeto en específico. Detrás de esta creencia se piensa que como se sale de lo que se considera normal tiene que ser un trastorno psicológico.

No obstante, esta idea se ha superado y, en efecto, se cree que lo normal es que los individuos tengan algún tipo de fetichismo. Cualquier persona puede tener algún grado de excitación fetichista, saliéndose de lo  convencional y de lo que se consideraría como sexo “normal”, sin tener un trastorno fetichista.

Es importante destacar que poseer un fetiche no tiene nada de malo ni extraño, y es algo de lo que nadie debería de avergonzarse. Muchos expertos aseguran que ni se tendría que mantener oculto en la pareja. El fetichismo solo se puede considerar un tipo de trastorno en caso de que la persona solo dependa por completo de su fetiche para tener una excitación.

Algunos de los fetiches más extraños

Indudablemente, existen una gran variedad de fetiches sexuales en el mundo, ya que estas parafilias causan un gran placer a los que las practican. Por ello, aquí te mostraremos algunos de los fetiches más extraños.

1. Somnofilia

La somnofilia es un tipo de inclinación sexual  en la cual el orgasmo o excitación sexual se obtienen al poder mantener relaciones sexuales con algún desconocido cuando se está dormido.

Existen diversos niveles, que pueden iniciar desde la propia masturbación o excitación hasta realizar la práctica del acto sexual con el individuo que duerme. Estas personas logran excitarse cuando observan a una persona dormida, y el deseo sexual suele aumentar por el temor a que esa persona despierte y ser descubiertos.

2. Clismafilia

Básicamente, se trata acerca de las personas que logran llegar a un grado de excitación a través de la introducción de cualquier tipo de líquido en el ano. Usualmente, este no suele ser un fetiche compartido, y a los que les gustan estas parafilias se hacen enemas ellos mismo.

3. Masoquismo y sadismo

El sadismo y el masoquismo sin duda alguna son una de las parafilias más conocidas por todos. Las personas con inclinaciones a esta parafilia experimentan la excitación a través del  dolor, maldad, sufrimiento y crueldad.

Les da placer recibir golpes y latigazos, así como la asfixia. Sin embargo, es una práctica donde se debe tener mucha precaución y conocer cuál es el límite de la persona, pues, las cosas no pueden salir como las esperas.

4. Acrotomofilia

Prácticamente, se basa en sentir atracción sexual o preferencia por alguien que tiene algún miembro de su cuerpo mutilado, aunque aparte de la amputación, sus cánones de belleza son los estándares. El deseo sexual, en este caso, está ligado o es dependiente del muñón o muñones de la pareja.

Los acrotomofilos se sienten cautivados por las zonas que resultan de alguna parte del cuerpo mutilada, incluso a veces por las partes mismas.

Usualmente, se inclinan más hacia las amputaciones de las piernas antes que las de los brazos, y casi siempre se sienten más cautivados por las amputaciones con muñón que por las que no los tienen. En ocasiones, los acrotomofílicos terminan adaptándose uno de sus propios miembros.

5. Urofilia y coprofilia

La coprofilia es una especie de fetichismo que se basa en la excitación sexual o deseo sexual que producen en algunas personas las heces fecales.

Estas personas que tienen esta parafilia obtienen la excitación de saborear, oler, tocar las heces, e incluso de estar presente en el acto de defecar. Esta parafilia, un tanto extraña, se lleva a cabo tanto de manera individual como colectiva. Algunos coprófilos practican también la coprofagia, es decir, el consumo de heces.

En cambio, la urofilia hace referencia a lo propio con la orina. Quienes realizan esta práctica la denominan coloquialmente como “lluvia dorada”. Hay  muchas personas con esta parafilia a quienes les excita orinar en público, orinarse así mismo, observar cómo orinan otros o que otras personas les orinen.

6. Altocalcifilia

Es un tipo de parafilia, donde se obtiene placer y deseo sexual al observar o llevar puestos zapatos de tacón alto. 

La altocalcifilia hace referencia de los fetichismos que están asociados a las  prendas de vestir, en particular al fetichismo de calzado que también se le conoce  como retifismo, que es el deseo sexual que se genera por los zapatos en general.

7. El parcialismo

Es el interés sexual, por una parte específica del cuerpo, que no involucre los genitales. Está sobre todo relacionado con las axilas, los pies y las manos, aunque puede relacionarse con cualquier parte del cuerpo, menos con los genitales.

Es una de las parafilias más comunes en los hombres. El apetito sexual o excitación se produce al acariciar, chupar, besar, oler, lamer o tocar la parte del cuerpo objeto de fetiche.

8. Necrofilia

Este fetichismo es uno de los más extraños, pues está relacionado directamente con la atracción sexual que le tienen las personas a los cadáveres tanto humanos como de animales. Es, sin duda alguna, una de las parafilias más raras, y además, es ilegal.

Consejos que debes tener en cuenta para los fetiches

En ocasiones el hecho de tener algún fetiche y querer realizarlo con tu pareja puede generar algún tipo de incomodidad y disgusto en la relación. Por ello, es importante hablar claro y preciso y seguir los siguientes consejos.

1. Evita conflictos con tu pareja

Cuando los fetiches provocan diversos conflictos en la pareja, se debe buscar ayuda profesional.

2. Dialoga con tu pareja

Pregúntale y establece varios acuerdos con tu  pareja si quieres que algún tipo de fetiche forme parte de tu relación.

3. No está mal tener fetiches

Ten en cuenta que no toda persona con un fetiche tiene un problema psicológico o es un enfermo.

Ahora que ya conoces los fetichismos más raros, cuéntanos, ¿tienes algún fetiche aún más extraño? ¡Te leemos!

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